Desde la Sierra hasta la Costa Oriente y Galápagos, la música, el baile y la tradición se mezclan en una explosión cultural única. Comparsas llenas de creatividad recorren las calles entre espuma, agua y risas contagiosas. Es la época perfecta para reencontrarse, celebrar la identidad y dejarse llevar por la energía festiva.
En Guaranda, considerada la capital del carnaval ecuatoriano, la celebración se vive con intensidad y tradición. Las calles se llenan de coplas picarescas, danzas folclóricas y el infaltable licor de la zona. Turistas nacionales y extranjeros llegan atraídos por su ambiente auténtico y su hospitalidad. Aquí, la fiesta no solo se mira, se siente en cada esquina.
Mientras tanto, en Ambato, la emblemática Fiesta de las Flores y las Frutas deslumbra con carros alegóricos espectaculares. La ciudad se viste de colores vivos y creatividad artística que rinde homenaje a la producción local. Desfiles, conciertos y eventos culturales convierten el carnaval en una vitrina de talento ecuatoriano. Es un espectáculo que combina tradición, elegancia y orgullo nacional.
En la Costa, Guayaquil celebra con música urbana, fiestas al aire libre y el clásico juego con agua. Las familias disfrutan de eventos comunitarios, ferias gastronómicas y presentaciones artísticas. El calor tropical intensifican el ambiente festivo, aquí el carnaval se vive con sabor, ritmo y mucha alegría.
El Carnaval 2026 también impulsa el turismo y dinamiza la economía local en cada provincia. Hoteles, restaurantes y emprendedores aprovechan la temporada para mostrar lo mejor de Ecuador. La ocupación hotelera alcanza cifras altas y los visitantes descubren nuevos destinos. Es una celebración que mueve corazones y también oportunidades.
Más allá de la diversión, el carnaval es un símbolo de unión y esperanza para el país. Es el momento de dejar atrás preocupaciones y celebrar la vida en comunidad. Cada sonrisa, cada baile y cada canción reflejan el espíritu resiliente ecuatoriano. En www.zonamegaradiotv.com celebramos esta fiesta que nos recuerda que Ecuador sabe sonreír incluso en los tiempos más desafiantes.