Del minuto 0 al 15, Francia salió con una postura de control, paciencia y autoridad. El equipo de Didier Deschamps intentó instalarse rápido en campo rival, moviendo la pelota con Manu Koné y Adrien Rabiot, mientras Michael Olise buscaba recibir entre líneas para conectar con Ousmane Dembélé, Désiré Doué y Kylian Mbappé. Marruecos, por su parte, apostó por un bloque compacto, con Brahim Díaz como referencia ofensiva y con Achraf Hakimi tratando de proyectarse cuando el equipo recuperaba. Sin embargo, el inicio dejó una sensación clara: Francia tenía más volumen, más posesión y más capacidad para sostener el partido lejos de su arco.
Entre los minutos 16 y 30, Marruecos empezó a sufrir el ritmo francés. La presión no era desesperada, pero sí constante. Francia cerraba bien las salidas marroquíes, obligaba a jugar largo y recuperaba rápido. Mbappé tuvo los primeros contactos de peligro, Doué empezó a justificar su titularidad con movilidad y Olise encontró espacios para filtrar pases en el último tercio. Marruecos intentó responder con Bilal El Khannouss, Azzedine Ounahi y Chemsdine Talbi, pero le costó muchísimo progresar con pelota dominada. Francia no encontraba aún el gol, pero sí iba desgastando física y mentalmente al equipo africano.
Del minuto 31 al 45+5, el partido tuvo su primera gran incidencia. Francia encontró una transición peligrosa por izquierda y Mbappé fue derribado dentro del área por Noussair Mazraoui. El árbitro sancionó penal y, tras una larga revisión del VAR, la decisión se mantuvo. Mbappé tomó la pelota, pero Yassine Bounou le adivinó el remate y evitó el 1–0. Fue un momento emocional enorme para Marruecos, que parecía encontrar en su arquero el sostén necesario para seguir con vida. Poco después, Lucas Digne estrelló un remate en el travesaño, aumentando la sensación de dominio francés. Marruecos apenas pudo responder con una acción de Achraf Hakimi que se fue desviada. El 0–0 al descanso castigaba la falta de contundencia de Francia y premiaba la resistencia marroquí.
Entre los minutos 46 y 60, Francia volvió del vestuario con mayor determinación. El equipo galo ya no solo circulaba: empezó a atacar con más velocidad y agresividad. Dembélé se movió mejor entre líneas, Doué apareció con más libertad y Mbappé empezó a recibir en zonas donde podía encarar de frente. Marruecos, en cambio, seguía demasiado bajo, con Brahim Díaz aislado y con muy poca conexión ofensiva. Alrededor del minuto 60 llegó el quiebre del partido: Mbappé recibió cerca de la frontal, encontró el espacio para perfilarse y sacó un remate curvado, preciso, imposible para Bounou. Después de fallar el penal en el primer tiempo, el capitán francés se redimió con una definición de jerarquía para el 1–0.
Del minuto 61 al 75, Francia olió sangre y no perdonó. Marruecos intentó reaccionar con cambios y un bloque algo más adelantado, pero esa decisión también abrió espacios. Apenas seis minutos después del gol de Mbappé, Ousmane Dembélé recibió con libertad, atacó el espacio y sacó un remate guiado hacia el rincón bajo. Bounou alcanzó a tocar la pelota, pero no pudo evitar el 2–0. Ese segundo golpe fue definitivo. Marruecos, que ya venía con dificultades para generar peligro, quedó obligado a salir a buscar el partido ante una Francia que manejaba muy bien los tiempos. Desde ese momento, los galos administraron la ventaja con madurez, defendiendo lejos de Maignan y controlando cada transición.
Del minuto 76 al 90+5, Marruecos intentó cerrar su participación mundialista con orgullo, pero nunca encontró claridad suficiente para poner en verdadero peligro la clasificación francesa. El equipo africano tuvo su única llegada realmente clara muy tarde, cerca del minuto 84, pero Mike Maignan respondió con seguridad. Francia bajó el ritmo, cuidó piernas y sostuvo el cero con una defensa muy firme encabezada por Upamecano, Saliba y Koundé. Mbappé salió con molestias en el tobillo y terminó con hielo, aunque celebró con normalidad tras el pitazo final. Francia no necesitó una exhibición brillante de principio a fin; le bastó con dominar, insistir, corregir la falta de eficacia del primer tiempo y golpear con dos de sus futbolistas más determinantes. Marruecos volvió a dejar una huella importante en el torneo, pero esta vez se encontró con una Francia superior, más profunda y más contundente.
Goles marcados: Francia abrió el marcador alrededor del minuto 60 con Kylian Mbappé, quien se perfiló desde la frontal y sacó un remate curvado para vencer a Yassine Bounou. Seis minutos después, Ousmane Dembélé marcó el 2–0 con un remate bajo que el arquero marroquí alcanzó a tocar, pero no pudo detener. Con ese gol, Mbappé llegó a 20 tantos mundialistas, igualando a Lionel Messi en la cima histórica de goleadores de la Copa del Mundo.
Incidencias clave: Mbappé falló un penal en el primer tiempo, detenido por Yassine Bounou, después de una falta de Mazraoui dentro del área. Lucas Digne también estrelló un remate en el travesaño antes del descanso. Marruecos, que no contó con Ismael Saibari, sufrió para generar ocasiones y apenas logró un disparo a puerta en la recta final. Francia mantuvo su arco en cero por tercer partido consecutivo en fase eliminatoria y alcanzó su tercera semifinal mundialista consecutiva bajo la conducción de Didier Deschamps.
Alineación de Francia: Mike Maignan; Jules Koundé, Dayot Upamecano, William Saliba, Lucas Digne; Manu Koné, Adrien Rabiot; Ousmane Dembélé, Michael Olise, Désiré Doué; Kylian Mbappé. Director técnico: Didier Deschamps. Reuters confirmó la titularidad de Doué en lugar de Bradley Barcola.
Cambios de Francia: En las fuentes abiertas revisadas se confirma que Mbappé salió con una molestia en el tobillo y terminó con hielo tras el partido, pero no aparece desplegada de forma limpia una lista completa y verificable de todos los cambios con sus minutos exactos. Por precisión editorial, no asigno minutos no confirmados.
Alineación de Marruecos: Yassine Bounou; Achraf Hakimi, Issa Diop, Noussair Mazraoui, Anass Salah-Eddine; Neil El Aynaoui, Chemsdine Talbi, Ayyoub Bouaddi, Azzedine Ounahi, Bilal El Khannouss; Brahim Díaz. Director técnico: Mohamed Ouahbi. Reuters confirmó que Brahim Díaz jugó como delantero único en el planteamiento marroquí.
Cambios de Marruecos: Marruecos realizó variantes en el segundo tiempo buscando reacción ofensiva, y las coberturas en vivo registran movimientos cerca del minuto 61 y después del 2–0, incluyendo salidas de Brahim Díaz y Anass Salah-Eddine; sin embargo, las fuentes abiertas revisadas no muestran una lista completa y confiable con todos los minutos exactos. Por precisión editorial, no coloco datos no verificados.
|