“Heroes Bomberos de Guayaquil contra fuego y escombros.”: Después de más de 20 horas enfrentando el fuego, el humo y el peligro… se sientan en silencio, a pocos metros del edificio colapsado. Están agotados, cubiertos de polvo, pero con la misión cumplida en el corazón.
La mayoría son voluntarios. Muchos tienen familia esperándolos en casa. Algunos regresan a hogares humildes. Pero cuando Guayaquil los necesita no preguntan cuanto ganan, preguntan donde ayudar.
Arriesgan su vida por personas que quizá nunca conocerán, son padres, hijos, hermanos y también son escudos humanos contra la tragedia. No llevan capa llevan casco, botas y cicatrices invisibles.
Homenaje eterno a nuestros héroes anónimos. Guayaquil no olvida |